Representando a Panamá en el Global Management Challenge 2021 — Nizhni Nóvgorod, Rusia

En septiembre de 2021 tuve el privilegio de viajar a Rusia como parte del equipo panameño que compitió en la final internacional del GMC, la mayor competencia de estrategia y gestión empresarial del mundo. Aquí cuento cómo llegamos y qué nos llevamos más allá del marcador.

Equipo panameño del GMC 2021 posando frente al banner oficial de la competencia en Nizhni Nóvgorod, Rusia
La delegación panameña en la sede del Global Management Challenge 2021, Nizhni Nóvgorod, Rusia.

¿Qué es el Global Management Challenge?

El Global Management Challenge (GMC) es, oficialmente, la mayor competencia internacional de estrategia y gestión empresarial del mundo. Se celebra desde 1980 y reúne cada año a miles de equipos de 3 a 4 personas que dirigen una empresa virtual en un mercado simulado altamente competitivo.

El objetivo es maximizar el rendimiento financiero de la empresa frente a los demás equipos del mismo grupo, tomando decisiones estratégicas reales: inversiones, fijación de precios, cuota de mercado, costos de producción y más. El equipo que mejor gestione esa empresa ficticia —como si fuera una empresa de fabricación a nivel general— avanza a la siguiente ronda hasta llegar a la gran final internacional.

No es una olimpiada de matemáticas ni un hackathon de código. Es una simulación cruda de lo que significa tomar decisiones bajo presión, con información incompleta y competidores que también quieren ganar. Por eso atrae a estudiantes y profesionales de más de 30 países.

El camino desde Panamá: la victoria nacional de 2019

Todo comenzó en 2019, cuando nuestro equipo —conformado íntegramente por estudiantes de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) de las facultades de Ingeniería de Sistemas Computacionales, Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Industrial— ganó la fase nacional del GMC, venciendo a equipos de universidades de gran renombre en el país.

Ganar en casa fue una validación enorme. Pero también marcó el inicio de algo más grande: la clasificación para representar a Panamá en la final internacional, que originalmente estaba programada para Portugal en 2020.

El año que el mundo se detuvo

La pandemia de COVID-19 cambió los planes de todos, incluido los nuestros. La final internacional se pospuso, y con ella nuestra ilusión de viajar a Lisboa. Durante más de un año mantuvimos la motivación intacta, entrenando y preparándonos para el momento en que el mundo volviera a abrir sus puertas.

Cuando finalmente llegó la confirmación, la sede había cambiado: ya no sería Portugal, sino Nizhni Nóvgorod, Rusia, del 24 al 29 de septiembre de 2021. Lejos de desanimarnos, esto lo convirtió en una aventura aún más extraordinaria.

Nizhni Nóvgorod: la arena internacional

Llegar a Rusia fue una experiencia en sí misma. Nizhni Nóvgorod es la quinta ciudad más grande del país, con una historia industrial y académica impresionante. El evento reunió a selecciones nacionales de más de 30 países en un formato de alta competencia.

Los equipos fueron divididos en grupos mediante sorteo (tómbola), y de cada grupo avanzarían los dos primeros clasificados a las eliminatorias. Era un formato directo, sin segunda oportunidad: o pasabas o te ibas a casa.

Integrante del equipo panameño trabajando en su laptop durante la ronda de simulación del GMC 2021
En plena ejecución de ronda de simulación. Cada decisión contaba.

El equipo panameño aparece en el video oficial del evento desde el minuto 1:54 hasta el 2:05:

El resultado: terceros en el grupo, primeros en experiencia

En nuestro grupo enfrentamos a equipos de países con larga trayectoria en el GMC. Terminamos en tercer lugar, logrando superar a Italia en el proceso, pero sin alcanzar las dos plazas que clasificaban para la siguiente ronda.

En el momento duele. Le pones más de un año de preparación a algo, cruzas un océano, y el marcador no te da lo que esperabas. Pero con perspectiva, lo que ese resultado refleja es que un equipo de estudiantes panameños, sin los recursos ni el respaldo que tienen delegaciones de potencias europeas o asiáticas, supo competir al nivel de la élite mundial.

Equipo panameño del GMC 2021 en el escenario de las semifinales, sosteniendo la bandera de Panamá y el certificado de participación
En el escenario de la fase semifinal, con la bandera panameña en alto.

"No necesitas ganar para demostrar nivel. Necesitas saber por qué tomaste cada decisión, y defender esa lógica con convicción frente a quien sea."

El reconocimiento en casa: abanderamiento y cobertura mediática

Al regresar a Panamá, la experiencia tuvo un cierre que no esperábamos. La Alcaldía de San Miguelito nos otorgó un abanderamiento oficial en reconocimiento a nuestra participación internacional. En un acto formal nos entregaron la bandera panameña como símbolo del orgullo que habíamos llevado al otro lado del mundo. Fue un momento muy emotivo — Panamá nos recibió con honores.

Ceremonia de abanderamiento del equipo GMC en la Alcaldía de San Miguelito, Panamá, tras el regreso de Rusia
Acto de abanderamiento en la Alcaldía del Municipio de San Miguelito, en reconocimiento a la participación en el GMC 2021.

La cobertura mediática también fue un regalo inesperado. Salimos en Telemetro, nos entrevistaron en la radio y aparecimos en La Prensa —uno de los periódicos más importantes del país— en su sección de Martes Financiero del 30 de noviembre de 2021, con el titular: "Panameños se destacan en competencia en Rusia". Verlo impreso fue surrealista.

Artículo del periódico La Prensa titulado 'Panameños se destacan en competencia en Rusia', publicado el martes 30 de noviembre de 2021
Artículo publicado en La Prensa, edición Martes Financiero, 30 de noviembre de 2021.

Lo que me llevo más allá del marcador

El GMC 2021 fue mi primera experiencia internacional de ese calibre, y lo que me dejó no cabe en un certificado. Algunas de las lecciones que cargo conmigo hasta hoy:

  • Tomar decisiones bajo presión es una habilidad que se entrena. La simulación no perdona la indecisión ni el exceso de análisis. Hay un momento en que debes ejecutar con lo que tienes.
  • El networking trasciende el idioma. Compartir tiempo con equipos de Polonia, Eslovenia, Brasil, Rusia y decenas de países más amplió mi perspectiva de manera que ningún curso pudo haberlo hecho.
  • Representar a tu país es una responsabilidad diferente. Cuando subes a esa sala y ves la bandera panameña al lado de la de potencias mundiales, algo cambia en ti. Compites distinto.
  • La preparación colectiva es más valiosa que el talento individual. Lo que nos llevó lejos no fue una sola mente brillante, sino un equipo que confió en el proceso y en cada uno de sus miembros.

Sin duda, una experiencia que me llenó de gracia, amplió mi red de contactos de forma genuina y me recordó por qué vale la pena arriesgarse, prepararse y competir en la cancha grande.